Naturaleza sensorial

Valle de los Elfos

Hay dos elementos que me han permito profundizar en mi entendimiento sobre que es vivir. Uno es permitirme explorar sensorialmente la realidad y el otro es conectarme y convivir en la naturaleza. Creo que uno puede leer y escuchar a todos los grandes maestros, pero si uno no empieza a experimentar con su propio cuerpo, el entendimiento que tengamos va a ser ilusorio, será a duras penas una idea de otra persona que sí se permitió explorar. Ese proceso de conciencia se maximiza cuando dejamos de lado las metrópolis sobrepobladas y  llenas de concreto, y más bien uno se expone a la vida en la naturaleza. De esos dos ejes es lo que mayormente podrán informarse si van conmigo en este viaje, en esta revolución silvestre.

Para empezar vamos con la sensorialidad, ahí aparece el Tantra en mi vida. Una definición/traducción clara que es aceptada casi por todos los conocedores del tema es: Tantra=tejido, red. Un instrumento para tejer y expandir. Una definición que a mi me gusta mucho verla así: existo, luego pienso. Tal cual, primero tengo que existir, vivenciar, experimentar y luego puedo obtener cierto entendimiento/conocimiento. ¿Por qué tenemos esa visión que el Tantra es puramente sexualidad? Mucha desinformación realmente. Eso es solamente la punta del iceberg. Lo que si es cierto es que no existe mayor y más profunda exploración que a través de la energía creadora. Pensemos una cosa, si a través de la sexualidad podemos traer a la vida otra vida, imagínense todo lo que es posible si tomamos conciencia de ella y la desarrollamos sagradamente. Eso es Tantra. Es el arte de volver sagrada toda experiencia sensorial/sensual/sexual. Es quitarle el poder al pensar y devolvérselo al sentir. 

Ahora lo otro, la gran Madre Tierra. Yo que he sido criado y he  vivido toda mi vida en las grandes ciudades, mi contacto con la naturaleza siempre fue limitado. Es por eso que cuando estoy en los bosques, en las areas silvestres libres del sobrepoblado turismo,  he podido encontrarme y expresarme en profunda libertad. Creo firmemente que estamos en un punto de inflexión. Nuestros ancestros vinieron del campo, nuestros abuelos y padres migraron con esa visión de prosperidad a las ciudades. Ahora que ya las urbes colapsaron, tengo la clara visión que es tiempo de retomar el camino de vuelta. Es romper ese paradigma que "debemos" vivir de forma masiva en un espacio reducido y artificial para poder susbsistir. ¡Falso! Estamos sobrecargados con tantas comodidades y objetos, olvidando que todo tiene un origen: minerales de una montaña,  el agua de un rió, madera de un bosque. Nada apareció mágicamente en una bolsa plástica de tu supermercado. 

"Sin un retorno al respeto por la naturaleza y por la práctica de los ritos eróticos-mágicos que permiten la expansión del ser humano y su armonización con las otras formas del ser, la destrucción del conjunto de la especie humana no se hará esperar." A. Van Lysebeth. Veo claramente  la urgencia de fomentar el desarrollo autosostenible, amoroso y consciente que vaya en  sincronicidad con  todo lo que nos rodea. No siendo eso suficiente debemos despertar y empoderarnos de nuestra energía creadora Kundaliní. Esta re-evolución es un viaje al despertar silvestre, creador, consciente que es tu propia naturaleza.   

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